Nora Robotnikof sostiene en el capítulo “Discutiendo
lo Publio en México” tres sentidos
básicos de lo público y de lo privado como categorías políticas. 1) Lo público
es de interés y de utilidad común mientras que lo privado es singular y
personal. 2) Lo público se desarrolla a la luz del día o es visible no así lo
que se reserva y oculta. 3) Lo Público es de uso común y abierto a todos en
otras palabras es incluyente a diferencia de lo privado y excluyente. Lo público para esta autora se puede discutir
entendiendo la dimensión colectiva de la vida y sus espacios de acción para
incidir políticamente de manera significativa. Asimismo hace un recuento de lo público
y privado en relación a otros contextos, como en la antigua Grecia donde las
personas otorgaban un valor simbólico a la plaza como centro o lugar de iguales
que convergen para tratar asuntos comunes. Posteriormente la Construcción del
Estado y el desarrollo del mercado conformaron el sentido moderno de la esfera
pública y privada; durante los años 60s el debate político y académico desplazaron
lo público a la sociedad civil como un lugar común frente al estado autoritario
incapaz de representar e identificarse con lo común y los espacios de libertad.
“La reivindicación de la privacidad, de la pluralidad y del asociacionismo es
un rasgo común a todas las teorías de la sociedad civil, estos rasgos se
articulan en contextos de lucha autoritaria en la consigna de la sociedad
frente al estado”.
jueves, 27 de febrero de 2014
En relación a la lectura "Nuevas formas de espacio público".
Entiendo que de incio se hace una revisión del concepto ya manoseado por varias disciplinas, aunque me parece que la autora tiende a privilegiar el sentido del estudio sociologíco, por lo tanto el espacio público como concepto puede ser modificado a la par como se modifican las propias prácticas de los individuos, transporte, recreación, información. El espacio fisico o virtual esta ahí, justo para ser usado o no, lo hacemos público cuando interactuamos en él a pesar de que el Estado haga las veces de guardián y de corruptor. Por lo anterior habró la siguiente pregunta: ¿El uso del espacio público bajo las convenciones legales que el Estado hace validas es una limitante a la creatividad colectiva y la toma de decisiones comunitarias? La respuesta la encuentro un poco sentenciada por lo que promueve la democracía representativa en la que "decidimos quien es el guardían" cada tres o seis años. En las conclusiones del texto se advierte que el espacio público es insuficiente para las exigencias de la sociedad actual, me atrevo a decir entonces que una sociedad más conciente y participativa encontrará en sus nuevas prácticas la reivindicación de un espacio público más plural y suficiente, incluso con ciertos blindajes a la privatización que está muy de moda.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Bibliografía complementaria (Perspectiva Urbanística).
Reflexiones sobre el espacio público. Núria Ricart, Cr. Polis - Grc arte, ciudad, sociedad
Universidad de Barcelona, Antoni Remesar, Cr. Polis - Grc arte, ciudad, sociedad
Universidad de Barcelona. Congreso Iberoamericano, San José de Costa Rica.
Epur si mouve: Movilidad sostenible para el siglo XXI, Carlos Corral Sáez, Ing. de caminos, canales y puertos-Urbanista, Director de servicios técnicos de Villa de Vallecas- Madrid.
Ambas lecturas se encuentran disponibles en:
www.dropbox.com
correo: catedra_espaciopublico@outlook.es
contraseña: movilidad14
No es necesario descargar el programa para visualizar los documentos.
Conforme avance el programa de la Cátedra se irán agregando nuevas lecturas referentes a los temas de Espacio Público, Movilidad no motorizada y Movimientos sociales.
Eduardo Hernández Escobar.
Universidad de Barcelona, Antoni Remesar, Cr. Polis - Grc arte, ciudad, sociedad
Universidad de Barcelona. Congreso Iberoamericano, San José de Costa Rica.
Epur si mouve: Movilidad sostenible para el siglo XXI, Carlos Corral Sáez, Ing. de caminos, canales y puertos-Urbanista, Director de servicios técnicos de Villa de Vallecas- Madrid.
Ambas lecturas se encuentran disponibles en:
www.dropbox.com
correo: catedra_espaciopublico@outlook.es
contraseña: movilidad14
No es necesario descargar el programa para visualizar los documentos.
Conforme avance el programa de la Cátedra se irán agregando nuevas lecturas referentes a los temas de Espacio Público, Movilidad no motorizada y Movimientos sociales.
Eduardo Hernández Escobar.
miércoles, 5 de febrero de 2014
La ciudad es de todos
http://www.milenio.com/firmas/felipe_reyes/ciudad_18_237156333.html
FELIPE REYES PROPONE:
FELIPE REYES PROPONE:
Una democracia está obligada como tal a otorgar a los ciudadanos condiciones de equidad que permitan su desarrollo. Ese es el punto central de un sistema democrático. Establecer diferencias es característico de monarquías, donde una clase superior supone tener derechos divinos sobre los demás o de regímenes totalitarios en los que unos se imponen a los otros.
El siglo XX significó grandes avances en materia de equidad. Estados Unidos, por ejemplo, vivió una revolución en torno a los derechos civiles, principalmente de los afroamericanos, en los años sesenta. El mundo derrotó la segregación racial de la Alemania hitleriana o del apartheid sudafricano. Las mujeres han dado grandes brincos en el reconocimiento de sus derechos en grandes partes del mundo. Cada vez más y en más lugares del mundo se reconoce el derecho de los homosexuales a llevar una vida normal y obtener respeto a su preferencia.
En México, y más especifico en Guadalajara, los mecanismos de discriminación han permanecido por décadas, sutiles, nunca sobre evidenciados y se han arraigado en la cultura local haciendo creer a muchísimas personas que son lo normal. Y no lo son.
Una sociedad que busca constantemente crear espacios de exclusión a donde solo pueda acceder un sector de la población es una sociedad que abiertamente discrimina y limita las posibilidades de desarrollo de su propia gente. Y el elitismo, esa forma de discriminación tan característica de esta ciudad, no puede disimularse en el espacio urbano.
Si bien, a principios del siglo pasado, la elite tapatía se alejó del centro para instalarse en las colonias y comenzar a distinguirse unos de otros, paulatinamente la obsesión ha venido creando los enormes monstruos urbanos que representan las largas bardas en torno a fraccionamientos a los que, a todas luces, se les tolera el ejercicio diario de discriminación.
Estos cotos disgregan la ciudad, generan inseguridad en los alrededores, limitan el libre tránsito de las personas, ya sea a pie, en auto o en bicicleta y provocan los problemas de movilidad correspondientes. Además suelen bloquear grandes porciones de territorio y permitir el acceso solo a aquellos que se identifiquen plenamente y dejen en una caseta identificación en prenda. Como si el ciudadano común para cruzar de un lugar a otro tuviera que demostrar no ser un delincuente.
Los gobiernos están obligados a garantizar el libre tránsito que otorgue las condiciones de equidad necesarias a la población. Es su razón de ser, si no ¿para qué querríamos tener un gobierno?
Argumentar que dentro de esos guetos vive gente muy poderosa y que por eso se otorgan derechos especiales equivaldría a reconocer una disfuncionalidad del sistema para beneficiar a sus propios gobernados.
Urge darnos cuenta que la ciudad es de todos y no del que tiene el dinero para pagarla. La ciudad no está a la venta.
jueves, 30 de enero de 2014
Más discusiones sobre espacio público
Y TRANSPORTE:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/08/14/espacio-publico-y-transporte-dos-esquemas-dos-destinos-diferentes-para-la-ciudad/
Y DEMOCRACIA:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2013/10/14/espacio-publico-test-de-la-ciudad-democratica/
DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES PARA LA GESTIÓN:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/04/24/origenes-y-evolucion-del-espacio-publico-desafios-y-oportunidades-para-la-gestion-urbana-actual/
12 CRITERIOS DE UN BUEN ESPACIO PÚBLICO:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2013/04/22/12-criterios-para-determinar-un-buen-espacio-publico/
JANE JACOBS:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/08/28/%c2%bfquien-es-jane-jacobs/
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/08/14/espacio-publico-y-transporte-dos-esquemas-dos-destinos-diferentes-para-la-ciudad/
Y DEMOCRACIA:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2013/10/14/espacio-publico-test-de-la-ciudad-democratica/
DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES PARA LA GESTIÓN:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/04/24/origenes-y-evolucion-del-espacio-publico-desafios-y-oportunidades-para-la-gestion-urbana-actual/
12 CRITERIOS DE UN BUEN ESPACIO PÚBLICO:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2013/04/22/12-criterios-para-determinar-un-buen-espacio-publico/
JANE JACOBS:
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/08/28/%c2%bfquien-es-jane-jacobs/
Nuevas formas de espacio público...
AQUÍ: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/05/28/aparicion-y-nuevas-formas-de-espacio-publico/

Por Angélica de la Barra, Estudiante Arquitectura UC
Centros comerciales, parques de condominios y plataformas virtuales. La discusión sobre el estado del espacio público actual y la aparición de nuevos espacios de uso público pero propiedad privada o incluso de espacios virtuales de uso público, toma fuerza hoy en día dado el incremento de uso en estos últimos años. El futuro del espacio de uso público requiere una definición actualizada de las piezas que lo componen. ¿Son estos nuevos lugares parte de la esfera pública a pesar de su definición legal?
El espacio público es un concepto, posiblemente manoseado por diferentes disciplinas, que a lo largo de la historia se muestra en constante mutación. Quizás esta mutación, más que un cambio en la concepción del espacio público ha sido más bien una ampliación de este concepto, importando espacios que ahora también son marco para la reunión social y la interacción libre entre desconocidos además de presentar accesibilidad irrestricta (o por lo menos dar la sensación de que así es), características que definen principalmente la idea de espacio público.1
Esta evolución constante se enfrenta sin embargo con la definición legal que, aunque se manifiesta lentamente adaptativa a la sociedad en la que se contextualiza, pareciera ser completamente rígida en cuanto a este sujeto. “Desde la perspectiva legal urbana, el territorio está compuesto por calles y plazas de uso público y lotes con edificaciones de uso privado. La ley es tajante.”2
Concepto sociológico y legal, desalineados en cuanto a la definición de qué es espacio público y qué no, abren el debate. La superposición de información entregada por ambas áreas presenta una serie de lugares que dejan duda en cuanto a su clasificación. Algunos nostálgicos defenderán por siempre el espacio de propiedad y de uso público como el único válido negándose a la existencia de las nuevas formas que la sociedad ha puesto sobre la mesa. Sin embargo, esa categoría intermedia toma cada vez más fuerza por el incremento en el uso dado por la población y su consecuente construcción. El debate, la defensa y aceptación de estos nuevos matices de espacio público son inaplazables al ver la relevancia que toma cuando se ponderan las consecuencias que ha tenido su negación sobre todo en cuanto a la dejación en su diseño y planificación. A esto se le suma la incapacidad del clásico espacio público de uso público en responder a todas las necesidades de la sociedad sin estos nuevos complementos.
¿Está el espacio público clásico, obsoleto dada su respuesta insuficiente para responder a los requerimientos de una nueva sociedad? ¿Son estos nuevos espacios potenciables como espacios públicos?
Cierto es que lo privado y lo público, hoy en día no constituyen dos absolutos sino que son dos polos entre los que se presentan diversos matices. En arquitectura, numerosos factores se ponen en juego al momento de proyectar y de analizar una obra u espacio. En el caso del espacio público se hace especialmente complejo dado que presenta, además de niveles de información cruzada de diferentes disciplinas; la complejidad suficiente para analizarlo desde la escala urbana hasta el detalle constructivo.
Grandes temas a escala urbana, como la segregación, social influyen en los niveles de privacidad que presenta un lugar tanto como la elección del pavimento de una plaza en relación al de la vereda. Contrahuella de un escalón y planificación urbana pueden llegar a tener igual incidencia en las sensaciones a escala humana. Es así como la discusión sobre la validez de los espacios privados de uso público, de los virtuales de uso público e incluso de los privados de uso comunitario; como paralelos al espacio legalmente público y de uso público responde, más que a una disciplina o marco legal, a un inconsciente colectivo formado en base a sensaciones. En esto, poco podemos decidir las individualidades.
La masa de usuarios identifica de manera inconsciente cesiones de paso, antejardines con pavimento incluso boulevares de malls como sectores indiferentes a la calle, espacio público definido legalmente como tal. Sobre la definición de espacio público: “Espacios urbanos colectivamente usados, entendido como la red de espacios de dominio público y privado y edificaciones utilizados por la población para su recreación y circulación, sea de manera permanente o regular, estando ligados específicamente uno al otro en el plano peatonal.”3
Existen ciertas bondades que presenta el espacio de propiedad y uso público que son difícilmente reemplazadas con un espacio que no sea de propiedad pública. Esta categoría es el polo de máxima publicidad. Aquí, los enfoques sociales, físicos y legales concuerdan en definir este espacio como público. Ejemplos de ello son calles y plazas donde se observan características que según diversos sociólogos y en base a la normativa vigente de cada localidad, constituyen el espacio público.
Pese a que aún no somos testigos de dichas expresiones sociales en espacios que no sean legalmente públicos, el nivel de libertad de éstos mismos es cuestionable. Queda muy definido en la normativa, que los espacios públicos de dominio público son más bien de dominio de un estado. Nuestro sistema organizativo como sociedad hace que haya representantes de ésta que resguardan el patrimonio colectivo y específicamente, que trabajan en el gobierno haciéndose cargo de la administración de una porción de territorio.
En ese sentido, uno de los rasgos con más historia del espacio público queda limitado a la aprobación de ciertas autoridades. Ni comercio ni manifestaciones de carácter político pueden llevarse a cabo sin pedir permisos a la autoridad correspondiente. Las calles de todas las ciudades, por muy “públicas” que estén definidas, no presentan las libertades de uso propias del concepto antiguo: el “espacio vital y humanizante donde la sociedad se reunía para compartir sus opiniones, evaluar propuestas y elegir la mejor decisión”4 , encuentra mayor cabida en los nuevos espacios virtuales que en la misma calle.

En conclusión se puede decir que el espacio público está dando efectivamente una respuesta insuficiente a los requerimientos de la sociedad actual, tanto por su creciente regularización que va en desmedro de las libertades de uso; como por su baja adaptabilidad a la nueva población de usuarios más cómoda y rápida. Centros comerciales, parques de condominios y plataformas virtuales complementan al conservador espacio público en cuanto a la concentración de información ofrecida y a la velocidad con que el usuario puede acceder a esta variedad compleja de oferta. A esto se le suma que la sensación de libertad de uso en uno u en otro no depende de la definición legal sino más bien de las posibilidades de interacción, de expresión de cada individuo así como la sensación de libre acceso y ciertos aspectos de diseño presentes en cada espacio.
Se podría aconsejar entonces que, más que negarse tajantemente a considerar estos nuevos espacios como socialmente públicos, deberíamos hacer una lectura sin prejuicios de lo que demanda la población y el camino que está tomando respecto a este sujeto. Potenciar esta nueva gama de espacios públicos es la decisión más sensata si se tiene como objetivo responder a las necesidades actuales de los ciudadanos. De esta manera, la oportuna regulación de edificaciones tales como malls haría asumir efectivamente el rol que estos nuevos espacios tienen en la sociedad planificando la realidad: cómo articular la diversas piezas que componen el espacio público.
Aparición y nuevas formas de espacio público
Por Angélica de la Barra, Estudiante Arquitectura UC
Centros comerciales, parques de condominios y plataformas virtuales. La discusión sobre el estado del espacio público actual y la aparición de nuevos espacios de uso público pero propiedad privada o incluso de espacios virtuales de uso público, toma fuerza hoy en día dado el incremento de uso en estos últimos años. El futuro del espacio de uso público requiere una definición actualizada de las piezas que lo componen. ¿Son estos nuevos lugares parte de la esfera pública a pesar de su definición legal?
El espacio público es un concepto, posiblemente manoseado por diferentes disciplinas, que a lo largo de la historia se muestra en constante mutación. Quizás esta mutación, más que un cambio en la concepción del espacio público ha sido más bien una ampliación de este concepto, importando espacios que ahora también son marco para la reunión social y la interacción libre entre desconocidos además de presentar accesibilidad irrestricta (o por lo menos dar la sensación de que así es), características que definen principalmente la idea de espacio público.1
Esta evolución constante se enfrenta sin embargo con la definición legal que, aunque se manifiesta lentamente adaptativa a la sociedad en la que se contextualiza, pareciera ser completamente rígida en cuanto a este sujeto. “Desde la perspectiva legal urbana, el territorio está compuesto por calles y plazas de uso público y lotes con edificaciones de uso privado. La ley es tajante.”2
Concepto sociológico y legal, desalineados en cuanto a la definición de qué es espacio público y qué no, abren el debate. La superposición de información entregada por ambas áreas presenta una serie de lugares que dejan duda en cuanto a su clasificación. Algunos nostálgicos defenderán por siempre el espacio de propiedad y de uso público como el único válido negándose a la existencia de las nuevas formas que la sociedad ha puesto sobre la mesa. Sin embargo, esa categoría intermedia toma cada vez más fuerza por el incremento en el uso dado por la población y su consecuente construcción. El debate, la defensa y aceptación de estos nuevos matices de espacio público son inaplazables al ver la relevancia que toma cuando se ponderan las consecuencias que ha tenido su negación sobre todo en cuanto a la dejación en su diseño y planificación. A esto se le suma la incapacidad del clásico espacio público de uso público en responder a todas las necesidades de la sociedad sin estos nuevos complementos.
¿Está el espacio público clásico, obsoleto dada su respuesta insuficiente para responder a los requerimientos de una nueva sociedad? ¿Son estos nuevos espacios potenciables como espacios públicos?
Cierto es que lo privado y lo público, hoy en día no constituyen dos absolutos sino que son dos polos entre los que se presentan diversos matices. En arquitectura, numerosos factores se ponen en juego al momento de proyectar y de analizar una obra u espacio. En el caso del espacio público se hace especialmente complejo dado que presenta, además de niveles de información cruzada de diferentes disciplinas; la complejidad suficiente para analizarlo desde la escala urbana hasta el detalle constructivo.
Grandes temas a escala urbana, como la segregación, social influyen en los niveles de privacidad que presenta un lugar tanto como la elección del pavimento de una plaza en relación al de la vereda. Contrahuella de un escalón y planificación urbana pueden llegar a tener igual incidencia en las sensaciones a escala humana. Es así como la discusión sobre la validez de los espacios privados de uso público, de los virtuales de uso público e incluso de los privados de uso comunitario; como paralelos al espacio legalmente público y de uso público responde, más que a una disciplina o marco legal, a un inconsciente colectivo formado en base a sensaciones. En esto, poco podemos decidir las individualidades.
La masa de usuarios identifica de manera inconsciente cesiones de paso, antejardines con pavimento incluso boulevares de malls como sectores indiferentes a la calle, espacio público definido legalmente como tal. Sobre la definición de espacio público: “Espacios urbanos colectivamente usados, entendido como la red de espacios de dominio público y privado y edificaciones utilizados por la población para su recreación y circulación, sea de manera permanente o regular, estando ligados específicamente uno al otro en el plano peatonal.”3
Existen ciertas bondades que presenta el espacio de propiedad y uso público que son difícilmente reemplazadas con un espacio que no sea de propiedad pública. Esta categoría es el polo de máxima publicidad. Aquí, los enfoques sociales, físicos y legales concuerdan en definir este espacio como público. Ejemplos de ello son calles y plazas donde se observan características que según diversos sociólogos y en base a la normativa vigente de cada localidad, constituyen el espacio público.
Pese a que aún no somos testigos de dichas expresiones sociales en espacios que no sean legalmente públicos, el nivel de libertad de éstos mismos es cuestionable. Queda muy definido en la normativa, que los espacios públicos de dominio público son más bien de dominio de un estado. Nuestro sistema organizativo como sociedad hace que haya representantes de ésta que resguardan el patrimonio colectivo y específicamente, que trabajan en el gobierno haciéndose cargo de la administración de una porción de territorio.
En ese sentido, uno de los rasgos con más historia del espacio público queda limitado a la aprobación de ciertas autoridades. Ni comercio ni manifestaciones de carácter político pueden llevarse a cabo sin pedir permisos a la autoridad correspondiente. Las calles de todas las ciudades, por muy “públicas” que estén definidas, no presentan las libertades de uso propias del concepto antiguo: el “espacio vital y humanizante donde la sociedad se reunía para compartir sus opiniones, evaluar propuestas y elegir la mejor decisión”4 , encuentra mayor cabida en los nuevos espacios virtuales que en la misma calle.
FUENTE: www.google.imagenes.cl. Acción policial reprime a manifestantes en la vía pública.
A todo esto se le suma una creciente “privatización” de elementos elementalmente públicos como calles y pasajes. “La consecuencia universal e ineluctable de esta cruzada por hacer la ciudad segura es la destrucción del espacio público accesible (…) Para reducir el contacto con los indeseables, las políticas de reconstrucción urbana han convertido las alguna vez vitales calles peatonales en alcantarillas de tráfico, y transformado los parques en receptáculos temporarios para quienes no tienen casa”5 Diversas manifestaciones de la destrucción del espacio público de uso público quedan en evidencia en la ciudad contemporánea: calles cerradas con rejas, cámaras de seguridad en cada esquina, calles intransitables peatonalmente y algunas en las que incluso hay que pagar para transitar en automóvil, parques con restricción horaria, entre otros muchos.En conclusión se puede decir que el espacio público está dando efectivamente una respuesta insuficiente a los requerimientos de la sociedad actual, tanto por su creciente regularización que va en desmedro de las libertades de uso; como por su baja adaptabilidad a la nueva población de usuarios más cómoda y rápida. Centros comerciales, parques de condominios y plataformas virtuales complementan al conservador espacio público en cuanto a la concentración de información ofrecida y a la velocidad con que el usuario puede acceder a esta variedad compleja de oferta. A esto se le suma que la sensación de libertad de uso en uno u en otro no depende de la definición legal sino más bien de las posibilidades de interacción, de expresión de cada individuo así como la sensación de libre acceso y ciertos aspectos de diseño presentes en cada espacio.
Se podría aconsejar entonces que, más que negarse tajantemente a considerar estos nuevos espacios como socialmente públicos, deberíamos hacer una lectura sin prejuicios de lo que demanda la población y el camino que está tomando respecto a este sujeto. Potenciar esta nueva gama de espacios públicos es la decisión más sensata si se tiene como objetivo responder a las necesidades actuales de los ciudadanos. De esta manera, la oportuna regulación de edificaciones tales como malls haría asumir efectivamente el rol que estos nuevos espacios tienen en la sociedad planificando la realidad: cómo articular la diversas piezas que componen el espacio público.
- BAHRDT, Hans Paul; “La Moderna Metrópolis. Vida Pública y Privada como formas Básicas de la Sociabilidad Urbana” 1979. [↩]
- SCHLACK Elke, Espacio Público. A, ARQ (Stgo) n. 65 Santiago Abril 2007. p 25-27 [↩]
- LEÓN BALZA Sergio, Conceptos sobre espacio público, gestión de proyectos y lógica social: reflexiones sobre la experiencia Chilena. EURE (Stgo.) v.24 n 71 Stgo Mayo 1998. [↩]
- Cita de Aristóteles en http:// www.unalmed.edu.co [↩]
- SALCEDO HANSEN Rodrigo, El espacio público en el debate actual. Una reflexión crítica sobre el urbanismo post-moderno. EURE (Stgo.) v.28 n 84 Santiago Septiembre 2002. [↩]
DEFINICIÓN, DELIMITACIÓN, EXPANSIÓN, INTERVENCIÓN...del espacio público
AQUÍ: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/12/14/en-busca-de-una-nueva-definicion-de-espacio-publico/

Durante este año hemos evidenciado una serie de prácticas ciudadanas en el espacio público, “Hecho en Casa” y “Ciudad Emergente” y “De Picnic” son sólo algunas de de ellas. Acciones que surgen desde sus mismos usuarios, con propuestas novedosas, innovadoras y de amplia convocatoria.
“Ciudad Emergente” se plantea como un laboratorio de tácticas y herramientas para el urbanismo ciudadano, en donde se busca mejorar la calidad de vida en las ciudades con procesos de innovación social de alto impacto. Tras el marco de la XVIII Bienal de Arquitectura : Ciudades para Ciudadanos, Ciudad Emergente presentó el primer salón de “Urbanismo Táctico”, que consiste en acciones que se pueden realiza en el corto plazo y que mejoran la calidad de vida de las ciudades en el largo plazo.
Por otro lado,”Hecho en Casa” se destacó por la realización de intervenciones urbanas, en donde, su objetivo principal era comprender el entorno de la ciudad como un espacio comunicativo, en que el arte y la intervención participan de forma activa en el discurso púbico y el ámbito urbano. “De Picnic” incentiva el uso de áreas verdes y parques, a través de actividades como el intercambio de libros, cicletadas, entre otros.
El objetivo principal de estas instancias es que los ciudadanos sean parte de la construcción y gestión de la ciudad, revalorizando el espacio público a través de la participación, trayendo a la discusión pública temas claves para la ciudad y sus habitantes: patrimonio; sustentabilidad ambiental; movilidad y tantos otros que nos hablan de la necesidad de un urbanismo más inclusivo.
Este tipo de prácticas ciudadanas cobra mayor sentido en un escenario de ciudad donde el espacio público esta cada vez más limitado, donde no es fácil decidir los territorios cotidianos, el esquema de barrio, la identificación con el espacio residencial, esto, producto de una forma de hacer ciudad donde lo privado predomina sobre lo público; y en el contexto de un país, donde el espacio público pareciera no estar formalmente definido y claro. Nuestra principal herramienta de legislación urbana, evidencia el sentido limitado que se le entrega al espacio público. La Ley General de Urbanismo y Construcciones define al espacio público como Bien Nacional de Uso Público, destinado a la circulación y esparcimiento entre otros”, dejando fuera su dimensión socio-cultural y funcionalidad. Este último punto, deja en evidencia la importancia de su lugar de relación, contacto entre las personas, identificación y de expresión.
Las ordenanzas municipales de áreas verdes, en su mayoría, no cuentan con un listado que las identifique. Dichas ordenanzas tienden a señalar lo que se puede o no hacer en las áreas verdes, sin regular sus accesos o definir sus funciones y sus vinculaciones con el resto de la trama urbana. Estas tienden a tratar a las áreas verdes como “jardín ornamental decimonónico” más que como un elemento esencial en la estructuración de barrios y la ciudad en general, llegando a establecerse en varias de ellas, que las plazas son espacios de circulación, donde la ciudadanía no debe detenerse, concepto que resulta francamente restrictivo ante las diversas demandas recreativas y deportivas de los habitantes urbanos.
Por eso, nuestro desafío sería que a través de este tipo de intervenciones podamos ampliar la definición de espacio público, en donde se reconozca la gran variedad de funciones que éste aporta a la ciudad y a la personas, y que nos lleve a identificar su valor en la recreación, en lo social, cultural y ambiental. Elke Schlack afirma que “una vez que se hayan estudiado las formas de caracterizar los espacios de uso público y todas sus transiciones, será necesario integrar los conceptos a la Ordenanza; y el desafío será crear directrices precisas para la construcción de secuencias urbanas en lo público Sólo así podremos contar con normas que velen por el carácter público y por la continuidad de lo público en los espacios de la ciudad”.
Reconocer el espacio público como un escenario natural para la participación, en donde no tan solo nos hace cuestionarnos nuestro rol de ciudadanos, sino también cómo deben ser los escenarios públicos que van narrando nuestra historia y conforman a nuestra sociedad.
En busca de una nueva definición de Espacio Público
Por Francisca Ward
PUBLICADO EN: Arte Urbano, COLUMNAS, Chile, Ciudades, Cultura, Espacio Publico, Participación Ciudadana
Durante este año hemos evidenciado una serie de prácticas ciudadanas en el espacio público, “Hecho en Casa” y “Ciudad Emergente” y “De Picnic” son sólo algunas de de ellas. Acciones que surgen desde sus mismos usuarios, con propuestas novedosas, innovadoras y de amplia convocatoria.
“Ciudad Emergente” se plantea como un laboratorio de tácticas y herramientas para el urbanismo ciudadano, en donde se busca mejorar la calidad de vida en las ciudades con procesos de innovación social de alto impacto. Tras el marco de la XVIII Bienal de Arquitectura : Ciudades para Ciudadanos, Ciudad Emergente presentó el primer salón de “Urbanismo Táctico”, que consiste en acciones que se pueden realiza en el corto plazo y que mejoran la calidad de vida de las ciudades en el largo plazo.
Por otro lado,”Hecho en Casa” se destacó por la realización de intervenciones urbanas, en donde, su objetivo principal era comprender el entorno de la ciudad como un espacio comunicativo, en que el arte y la intervención participan de forma activa en el discurso púbico y el ámbito urbano. “De Picnic” incentiva el uso de áreas verdes y parques, a través de actividades como el intercambio de libros, cicletadas, entre otros.
El objetivo principal de estas instancias es que los ciudadanos sean parte de la construcción y gestión de la ciudad, revalorizando el espacio público a través de la participación, trayendo a la discusión pública temas claves para la ciudad y sus habitantes: patrimonio; sustentabilidad ambiental; movilidad y tantos otros que nos hablan de la necesidad de un urbanismo más inclusivo.
Este tipo de prácticas ciudadanas cobra mayor sentido en un escenario de ciudad donde el espacio público esta cada vez más limitado, donde no es fácil decidir los territorios cotidianos, el esquema de barrio, la identificación con el espacio residencial, esto, producto de una forma de hacer ciudad donde lo privado predomina sobre lo público; y en el contexto de un país, donde el espacio público pareciera no estar formalmente definido y claro. Nuestra principal herramienta de legislación urbana, evidencia el sentido limitado que se le entrega al espacio público. La Ley General de Urbanismo y Construcciones define al espacio público como Bien Nacional de Uso Público, destinado a la circulación y esparcimiento entre otros”, dejando fuera su dimensión socio-cultural y funcionalidad. Este último punto, deja en evidencia la importancia de su lugar de relación, contacto entre las personas, identificación y de expresión.
Las ordenanzas municipales de áreas verdes, en su mayoría, no cuentan con un listado que las identifique. Dichas ordenanzas tienden a señalar lo que se puede o no hacer en las áreas verdes, sin regular sus accesos o definir sus funciones y sus vinculaciones con el resto de la trama urbana. Estas tienden a tratar a las áreas verdes como “jardín ornamental decimonónico” más que como un elemento esencial en la estructuración de barrios y la ciudad en general, llegando a establecerse en varias de ellas, que las plazas son espacios de circulación, donde la ciudadanía no debe detenerse, concepto que resulta francamente restrictivo ante las diversas demandas recreativas y deportivas de los habitantes urbanos.
Por eso, nuestro desafío sería que a través de este tipo de intervenciones podamos ampliar la definición de espacio público, en donde se reconozca la gran variedad de funciones que éste aporta a la ciudad y a la personas, y que nos lleve a identificar su valor en la recreación, en lo social, cultural y ambiental. Elke Schlack afirma que “una vez que se hayan estudiado las formas de caracterizar los espacios de uso público y todas sus transiciones, será necesario integrar los conceptos a la Ordenanza; y el desafío será crear directrices precisas para la construcción de secuencias urbanas en lo público Sólo así podremos contar con normas que velen por el carácter público y por la continuidad de lo público en los espacios de la ciudad”.
Reconocer el espacio público como un escenario natural para la participación, en donde no tan solo nos hace cuestionarnos nuestro rol de ciudadanos, sino también cómo deben ser los escenarios públicos que van narrando nuestra historia y conforman a nuestra sociedad.
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